jueves, 23 de mayo de 2013

Toros, toreros y toreos


El comentario de Ángel Arranz

Condiciones
El balance de la Prensa, es un decir, ha girado alrededor de las condiciones de los protagonistas. Digo que es un decir, porque al margen de hechos puntuales, apenas dan cobertura integral y continuada a la información taurina en la prensa tradicional, radiofónica, audiovisual o virtual. Eso significa otro pinchazo al conocimiento y actualidad de toros, toreros y toreos. Y sin entendimiento, el futuro es más oscuro.
Ocupan más espacio las interesantísimas ligas de fútbol o baloncesto de varios países, que todo el peculiar, rentable y artesano ocio y negocio del símbolo más distintivo y representativo de España: La Tauromaquia. Si el arte de lidiar y torear tuviese origen ruso, yanki o chino, habría información hasta en la Luna… o donde hayan llegado unos y otros.
Pero el origen es nuestro, y ya sabemos de su eterna polémica; o se desprecia o se aprecia desde posiciones extremas…casi siempre sin conocimiento de causa. Los menos dicen: “es un espectáculo violento y tercermundista”…y no hay toros en los lugares más atrasados o caninos del mundo. Tampoco vale todo en Tauromaquia, vale lo auténtico.
La realidad, es que el toro es el único animal del mundo que camino de la muerte tiene derecho a indulto. Y es el único animal con señas de identidad; sus cabezas disecadas ocupan buenos y bonitos espacios en tabernas o en salones de una pieza. Abastecer cada día de alimentos a una ciudad civilizada como Berlín, conlleva sacrificar varios millones de animales. Con la conciencia muy tranquila, soy aficionado práctico de siempre y para siempre al misterio tauromágico.
Sí, en el melodrama del ruedo hay gloria y sangre en el hombre y en el animal. Es así de verdadero, como la vida misma. Y tiene varias definiciones… “llevar al toro por donde no quiere ir”, “engañar al toro sin mentir”…
Ayer Fandiño, ante un toro encastado y con sentido, se puso en el sitio que conduce a la Puerta Grande o a la enfermería. La cornada de 25 centímetros le atravesó el muslo; sí, su actitud y aptitud son de las que engrandecen la afición y respeto al oficio más valiente y original del universo. En la puerta de la enfermería dijo: quiero torear la corrida del día treinta en esta misma plaza.
Hubo toros en la  corrida de Parladé, que  por  movilidad y empuje pusieron a prueba las condiciones de la terna. Ojo, a los toros que admiten veinte muletazos, es de equivocados o torpes… hacerles faenas de largometraje. Lo breve y corto si es útil…
El Cid estuvo digno, con la máxima voluntad intentó redondear pasajes de su toreo de  puertas grandes… y de las que le cerraron los aceros.
Daniel Luque, al que en otras ocasiones he llamado el buen Duque, ayer estuvo desconocido, incluso pasota y arrogante con más roneo que toreo. Hay que volver, en condiciones y con cabeza, a la épica y la ética.
Me llamaron la atención el nombre de los toros. Y como homenaje genérico al campo bravo y a sus mantenedores, se me ocurre la siguiente coplilla

            El primero de nombre: Atención
            Su juego fue un tostón.
            El segundo: Grosella
            En Fandiño hizo mella.
            El tercero: Fanfarrón
            Fue manso y cobardón.
            El cuarto: Bonito
            Mitad crudo, mitad frito.
            El quito: A-REIR
            Que guasa, le costaba embestir.
            El sexto: Holgazán
            Insulso, como el peor mazapán.

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